TIC TAC.
TIC TAC.
Otra vez no... Vuelve a sonar la manecilla de aquel aburrido reloj. Del mismo de siempre. Dónde las horas parecen muertas, y los segundos son una eternidad.
Pero no sería lo mismo si estuviesemos en algún lugar, deseado, lejos de la miradas infames de este mundo.
Las horas dan para mucho, y me doi cuenta de como la vida puede cambiar en un solo instante, o de como te pueden cambiar la vida... Un golpe de suerte o una mala racha. Según dicen siempre tienes que ver el lado bueno de las cosas..
Mientras tanto miro una fotografia, esta vieja, arrugada, pero me recuerda a aquellos momentos de la infancia felices, en los que no tenias que preocuparte por nada...
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