Supongo que eso nos pasa a muchos, por no decir a la mayoría de las personas, de los jóvenes, que no sabemos cómo hacer las cosas bien, mostrarnos amables, pero intentar que nadie nos haga daño.
Pero al hacer eso, no nos damos cuenta de que nos ponemos una coraza, que puede llegar a dañar a alguien.. Y al fin, cuando nos damos cuenta, el daño ya está hecho. No hay marcha atrás.
...Y ahora vuelves a aparecer en mi vida, revolucionando todo lo que ya tenía ordenado, y sacando de la basura, las que cosas que yo misma había tirado. Esto no está bien. O te quedas o te marchas. Pero decídete.
